| Convenio
nuclear Argentino Australiano - Opinión
A
propósito de las distintas publicaciones y documentos
referidos al convenio nuclear entre la Argentina y Australia,
de los que EL GLOBO, Energías Limpias, Ambiente
y Normalización dio cuenta en la medida de sus
posibilidades, el encargado de las Relaciones Públicas
del Centro Atómico Constituyente de la Comisión
Nacional de Energía Atómica, Adrián
Iaconis, hizo llegar a esta redacción la siguiente
reflexión, que se reproduce textualmente:
"Estamos cansados de la campaña en contra,
lo cierto es que al país no entrarán residuos
de Australia, por lo tanto no se vulnera el artículo
41 (de la Constitución Nacional).
"Solo existe una pequeña posibilidad de que
en algún momento, a partir de 2012, Australia solicite
a INVAP que reprocese los elementos combustibles gastados
(que no es residuo).
"Esto sólo si Francia decide dejar de hacerles
ese trabajo.
"Llegado el caso, INVAP debería hacer un nuevo
contrato para efectuar el trabajo y tendría la opción
de entregar el trabajo a la CNEA (República
Argentina) o cualquier otro país.
"La CNEA (Comisión Nacional de Energía
Atómica) está en condiciones de hacerlo
con muy poca inversión y con un posible apreciable
margen de ganancia. Una vez realizado el procesamiento queda
un pequeño porcentaje de residuo y el resto es material
fisionable que serviría como combustible nuclear.
"Ambos productos del reprocesamiento volverían
a Australia.
"El principio que prima hoy en la RA es: "cada
país es responsable de sus residuos nucleares".
El problema que se presentaría en un futuro bastante
lejano, con el art. 41, es que si la RA decide mandar a reprocesar
afuera (por las razones que fueren), nuestros
elementos combustibles gastados de las centrales de potencia,
no se podría cumplir con ese principio ya que el 41
impediría que el producto de ese reprocesamiento vuelva
al país.
"Por otro lado no hay que temer a los repositorios
(no basureros, no es lo mismo), la tecnología
es sumamente segura.
"En Ezeiza existe uno de baja y media actividad desde
hace 40 años, y hasta el presente no se vio perjudicada
la salud de nadie. Cabe aclarar que en Ezeiza está
la guardería para los hijos del personal de la CNEA
y en otros años, el presidente de la institución
vivía con su familia en el predio del Centro Atómico
Ezeiza.
"Repito no es política de la RA que ingresen
residuos de Australia ni de ningún otro país,
sólo pedimos que nos dejen seguir desarrollando nuestra
tecnología con fines pacíficos y que piensen
que la CNEA, hoy por hoy, es una de las pocas fuentes de exportación
de algo y ese algo es tecnología de punta.
"Hoy es una de las pocas cosas por la que los argentinos
deberíamos sentirnos orgullosos. Sería lindo
poder extrapolar el sentimiento de orgullo que sentimos los
empleados de la institución al resto del pueblo argentino".
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