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El
ministro de Ciencia de Australia dijo que los residuos nucleares
serán procesados en Francia
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| Reactor
de Lucas Heights |
Entre
otras visitas de funcionarios del gobierno australiano para
presionar por la confirmación legislativa del acuerdo
de cooperación nucelar con Austalia, que sirve de base
al contrato privado entre INVAP y ANSTO, estuvo la del ministro
de Ciencia, Peter Mc Gauran.
Mc Gauran se reunió el 5 de setiembre del corriente
año con los miembros de las Comisiones de Relaciones
Exteriores y Culto y de Energía y Combustible de la
Cámara de Diputados.
La organización Greenpeace de Argentina hace las siguientes
aclaraciones sobre lo tratado:
En una nota publicada por el diario Clarín el 7/9/02,
titulada "Reactor nuclear: Australia dio más
garantías al Gobierno y al Congreso", se puede
leer que el Ministro "anunció que incluyó
en el contrato con la empresa francesa COGEMA -que
trata los elementos combustibles gastados del viejo reactor
británico instalado en Australia y que está
a punto de ser dejado fuera de servicio- el tratamiento
de los futuros elementos gastados del reactor argentino.
"El diputado radical Marcelo Stubrin celebró ese
anuncio de McGauran porque garantiza que esos elementos -equivalentes
a 2 barriles de 200 litros por año- no
vendrán, dentro de 15 años, a ser procesados
en la Argentina, sino irán a Francia."
Esta
información no es cierta por las siguientes razones:
1.
ANSTO no tiene un compromiso contractual con COGEMA para reprocesar
el combustible de uranio-siliciuro
El
contrato existente entre ANSTO y COGEMA firmado el 22 de enero
de 1999, claramente excluye el reprocesamiento de combustibles
de uranio-siliciuro en las instalaciones de COGEMA en La Hague.
Este es el tipo de combustible que inicialmente utilizará
el reactor de Lucas Heights que construirá INVAP. Se
supone que luego de cierto tiempo se comenzará a utilizar
combustible de Uranio-molibdeno. Este tipo de combustible
no está habilitado y se encuentra en etapa de experimentación.
El
Apéndice 2.2 del contrato inicial es explícito
en esta cuestión. Este dice:
"2.2 FOR THE ADDITIONAL QUANTITIES TO THE BASIC QUANTITY.
The spent fuel to be delivered beyond the basic quantity is
deemed to be suitable for the reprocessing at the reprocessing
site. It shall be compatible with the presently implemented
processes at the reprocessing site (including the shearing
- dissolution, separation and waste conditioning processes).
The already tested and acceptable fuel meat compounds are
U-Al and U-Mo alloys, U oxide and Al dispersant. U3Si2 and
U-Zr alloys are not acceptable. In any case, COGEMA shall
be consulted by ANSTO as regards the suitability for reprocessing
at the reprocessing site."
Cuya
traducción sería:
"2.2 PARA LAS CANTIDADES ADICIONALES A LA CANTIDAD
BASICA.
El combustible gastado para ser enviado, superando la cantidad
básica, es considerado apropiado para el reprocesamiento,
en el lugar de reprocesamiento. Este debe ser compatible con
el proceso implementado actualmente en el sitio de reprocesamiento
(incluyendo la disolución, separación y los
procesos de acondicionamiento de residuos). Los componentes
de combustible testeados y aceptados son, las aleaciones de
U-Al y U-Mo, oxido de U y dispersante de aluminio. No se aceptan
las aleaciones de U3Si2 y U-Zr. En todos los casos, COGEMA
debe ser consultada por ANSTO sobre las posibilidades de reprocesado
en el sitio de reprocesamiento."
Esto
significa que, el reprocesamiento de los combustibles de uranio-siliciuro
(USi) está explícitamente descartado
bajo el actual contrato.
Si bien se ha dicho que ANSTO posee un compromiso de COGEMA
para reprocesar ese tipo de combustibles, no hay en realidad
acuerdos concretos, por lo tanto la opción no está
garantizada. El acuerdo que ANSTO debería mostrar es
uno que diga que COGEMA se hará cargo del combustible
USi, ya que es el combustible que utilizará el reactor
de Lucas Heights.
Recientemente
el CEO de ARPANSA, John Loy, reconoció que las instalaciones
de La Hague (COGEMA) no están diseñadas
para reprocesar combustible de uranio-siliciuro. De todos
modos, COGEMA le ha dicho a ANSTO en Septiembre del 2000 que
en caso de estar disponibles los nuevos combustibles de uranio-molibdeno
a tiempo, sería factible el reprocesamiento en conjunto
de los combustibles en proporciones adecuadas. Finalmente,
Loy juzga que "es razonable esperar que el cambio
a combustibles U-Mo-Al ocurrirá en un período
de tiempo tal que permitirá el reprocesamiento vía
COGEMA, o en el peor de los casos habrá una cantidad
de combustible U-Si que requerirá un enfoque diferente".
Por
lo tanto, la estrategia para el reprocesamiento de combustible
de USi es condicional a que haya suficiente combustible de
UMo en el lote de reprocesamiento, a los efectos de poder
diluirlo. Asimismo, si el combustible UMo no es habilitado
para ser utilizado en esta década, no habrá
combustible de UMo para utilizar en este proceso. Así,
el combustible USi será imposible de reprocesar.
Es
decir, que el reprocesamiento de los combustibles de USi en
Francia depende de que los nuevos combustibles de U-Mo estén
disponibles a tiempo, hecho que no se puede garantizar en
este momento. Es decir, no hay garantías de que los
combustibles iniciales con que funcionará el reactor
que construirá INVAP vayan a ser reprocesados por Francia.
Por ende, COGEMA no le ha dado ninguna garantía
aún a Australia de que reprocesará los combustibles
de U-Si que son los que inicialmente utilizará el reactor
que construirá INVAP.
2.
COGEMA no posee las autorizaciones para realizar el reprocesamiento
Las actuales plantas de reprocesamiento de COGEMA
(conocidas como UP2-800 y UP3) no están habilitadas
para reprocesar combustibles gastados de reactores de investigación.
La autoridad regulatoria nuclear francesa (DSIN)
ha iniciado un trámite para lograr su habilitación.
Esta no ha sido aprobada aún y el actual Gobierno no
piensa conceder esa habilitación.
Según información de la propia ARPANSA, el Ministerio
de Industria y el Ministerio de Medio Ambiente habían
rechazado esa habilitación. John Loy, CEO de ARPANSA,
dijo: "juzgo que existen vías disponibles para
la autorización del reprocesamiento del combustible
australiano, incluyendo el combustible del nuevo reactor,
pero es necesario una decisión política".
Es
muy improbable que bajo el actual gobierno COGEMA obtenga
esta licencia. La habilitación estará supeditada
a futuras decisiones políticas dentro del Gobierno
de Francia.
3.
La industria de reprocesamiento en Europa está bajo
presión para ser cerrada
El
29 de junio de 2000, la comisión OSPAR
(Comisión Oslo-París),
por una abrumadora mayoría (12-0,
con tres abstenciones y la ausencia de una de las partes),
decidió ir hacia el fin del reprocesamiento en Europa.
Esta histórica votación puso en duda la viabilidad
a largo plazo de la industria europea del reprocesamiento,
en la cual se apoya la industria nuclear australiana.
Hasta esa fecha, la industria nuclear, y las naciones nucleares
argumentaban que el reprocesamiento nuclear estaba en línea
con las regulaciones internacionales y regionales de prevención
de la contaminación marina. Las evidencias en contra
de esta argumentación han sido determinantes para que
crezca la oposición a la misma, particularmente en
Europa.
En
el año 2000, muestras tomadas del caño de descargas
de La Hague, revelaron que las mismas contenían partículas
que eran 560 veces más radiactivas que lo legalmente
permitido.
Desde junio de 2000, la industria nuclear no puede argumentar
más que el reprocesamiento es aceptable. La comisión
de la OSPAR demanda (mas allá de la oposición
del Reino Unido y de Francia) la implementación
de la opción de no-reprocesamiento. El reprocesamiento
es ahora contrario a la política internacional en relación
a la prevención de la contaminación del Océano
Atlántico Noreste. Todos los países que votaron
a favor de esta resolución, es de esperarse que estén
a favor de la suspensión de cualquier acuerdo de reprocesamiento
con BNFL y COGEMA, y a favor del establecimiento de opciones
de almacenamiento en seco. Esto no sólo implicará
una presión política, también implicará
una disminución en los contratos de reprocesamiento.
La posición de los movimientos ambientalistas en
relación al reprocesamiento fue legitimada con el apoyo
de todos los países limitantes con el Atlántico
Noreste, con la única excepción de Francia y
el Reino Unido (los países con instalaciones
de reprocesamiento). Si Francia y el Reino Unido no
acatan de manera apropiada los avances de la OSPAR, se volverán
los "parias ambientales" europeos. Se volverá
más difícil para ellos descargar desechos radiactivos
en el mar que rodea a sus vecinos, vecinos que ahora les han
pedido que desistan.
Para
Australia la opción de reprocesamiento en Francia del
combustible nuclear gastado del HIFAR y del nuevo reactor
estará significativamente afectada por las decisiones
políticas que se adopten en Europa. Debe tenerse en
cuenta, que podría NO estar disponible la opción
de reprocesamiento en Francia en el futuro.
Se debe tener en cuenta que el primer embarque que Australia
planea hacer es en el 2013 y el último en el 2060.
Procesamiento
en la Argentina
Asociado a todo lo anterior debe quedar claro que para ARPANSA
existe un orden de preferencia en cuanto a las posibles vías
para realizar el tratamiento de sus combustibles gastados.
Estas
se encuentran explicitadas en la página 45 del documento
"Decision
by the CEO of ARPANSA on Application to Construct the Replacement
Research Reactor at Lucas Heights. Reasons for Decision. 4
Abril 2002". Allí
dice:
1.
Reprocesamiento por COGEMA en Francia
2.
Procesamiento por INVAP en la Argentina
3.
INVAP provee una solución alternativa acorde a lo requerido
en RTF (presumiblemente procesando en otro país)
Estas son las tres alternativas que Australia considera.
De las mismas cabe hacer las siguientes observaciones:
Observación
1: para
Australia, hasta ahora, la contraparte es INVAP. En el momento
en que se ratifique el Acuerdo, será el Estado Nacional
quien deberá hacerse cargo.
Observación
2: La segunda alternativa, evidentemente emerge del
contrato que firmó INVAP con ANSTO.
Observación
3: La
tercera es una opción poco desarrollada. Sin embargo,
en varias oportunidades la CNEA ha dicho que el Artículo
12 no indica una obligación de traer los combustibles
a la Argentina, que podría hacerse en otros países,
ese argumento ha sido repetido por varios legisladores.
Veamos
que dice Australia acerca de esa alternativa, "The
final option of arranging for processing in another country
has not been addressed in any serious way at this time and
I have not relied upon it in my assessment", John Loy,
CEO of ARPANSA, Abril 2002.
Cuya
traducción sería: "La
última opción de acordar el reprocesamiento
en otro país no ha sido considerada seriamente hasta
este momento y no la he considerado en mi análisis",
John Loy, CEO de ARPANSA, Abril 2002.
Esto
muestra que para Australia la opción de un tercer país
no ha sido tomada seriamente y la opción de "respaldo"
es el procesamiento en Argentina.
Volviendo al artículo de Clarín del 7/9/02,
allí el Ministro McGauran ha dicho: "Si se
da la poco probable alternativa que los elementos combustibles
gastados del reactor dentro de15 años no puedan ser
tratados en Francia -como lo son ahora los del reactor británico-
y sean tratados en la Argentina, una vez hecho ese procesamiento
volverán a Australia".
Esto muestra que para Australia, a pesar de decir que
"garantiza" que los combustibles serán tratados
en Francia, sigue asumiendo que tal cosa puede no ocurrir,
y como vimos, eso es posible que suceda. Entonces la Argentina
deberá procesar los combustibles en instalaciones locales.
Para ese caso se pretende que el Acuerdo opere como un "paraguas"
legal ante la clara violación de la Constitución
Nacional que ocurrirá y actuando por sobre las leyes
nacionales en la materia.
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