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La
minoría en la comisión de Energía y Combustibles
aconseja el rechazo al acuerdo nuclear con Australia
Las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto y de Energía
y Combustibles de la Cámara de Diputados de la Nación
han considerado el proyecto de ley en revisión por
el cual se aprueba el Acuerdo sobre Cooperación en
los Usos Pacíficos de la Energía Nuclear, suscripto
en Canberra, Australia, el 8 de agosto de 2001 entre la Argentina
y Australia, el que tiene media sanción de la Cámara
de Senadores.
En un informe firmado por los diputados Rubén Giustiniani,
Carlos Raimundi y Mario Bonasina, la minoría en ese
cuerpo, expone sus razones para el rechazo del acuerdo:
- El ingreso al país de desechos radiactivos proveniente
de Australia es violatorio del artículo 41 de la
Constitución Nacional.
-
La aprobación sienta un muy negativo precedente
para el futuro sobre la política Argentina en materia
de recepción y tratamiento de residuos radiactivos.
-
Es una política de Estado en tanto sitúa
a la Argentina en una nueva posición (justamente
aquella que la Constitución Nacional de 1994 quiso
evitar) en el comercio mundial de residuos radiactivos.
-
La necesidad de estudiar en paralelo el contrato INVAP-ANSTO
con el Acuerdo Internacional.
-
El desarrollo científico - tecnológico debe
ocupar un lugar fundamental en la política de gobierno,
pero tal desarrollo debe darse en el marco institucional,
en el respeto a la Constitución y a las leyes.
El contrato INVAP-ANSTO y el Acuerdo Internacional que permite
el ingreso al país de desechos radiactivos proveniente
de Australia son violatorios del artículo 41 de la
Constitución Nacional. De hecho, la aprobación
del Acuerdo mencionado no es sólo un elemento legislativo
favorable al ingreso de desechos radiactivos en este caso
en particular. Al permitir, por primera vez, el ingreso de
combustibles radiactivos desde el exterior, el Acuerdo sienta
un muy negativo precedente para el futuro sobre la política
Argentina en materia de recepción y tratamiento de
residuos radiactivos generados en otros países. Es
una verdadera política de Estado en tanto sitúa
a la Argentina en una nueva posición (justamente aquella
que la Constitución Nacional de 1994 quiso evitar)
en el comercio mundial de residuos radiactivos.
Ante un tema de tan extrema relevancia era necesario que esta
Cámara de Diputados contara con toda la información
necesaria de los alcances e implicancias del contrato INVAP-ANSTO
y se estudiara en paralelo con el Acuerdo Internacional. Ello
hubiera permitido a los Sres. Legisladores evaluar sobre bases
más sólidas la posición a tomar en relación
con el Acuerdo Argentina-Australia, sino que además,
contribuiría a definir cuál es la política
que nuestro país quiere y debe adoptar en relación
con la cuestión nuclear y más específicamente,
con todo lo relativo a la gestión de combustibles irradiados.
En este sentido el desarrollo científico - tecnológico
debe ocupar un lugar fundamental en cualquier política
de gobierno, más aún en un país como
el nuestro, que atraviesa una de las crisis más profundas
de toda su historia. Pero tal desarrollo debe darse en el
marco institucional, en el respeto a la Constitución
y a las leyes.
Dictámen
de la Minoría en la Comisión de Energía
(Bajar
archivo)
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