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España
e Islandia inaguraron sus primeras
estaciones de servicio para la carga de hidrógeno
El
Grupo esH2, formado por Air Liquide España, Gas Natural
SDG y Repsol YPF, junto con la Empresa Municipal de Transportes
de Madrid (EMT), inauguraron en Madrid la primera
estación de servicio de hidrógeno de España,
en la que aprovisionarán los cuatro autobuses alimentados
con hidrógeno que circularán por la capital
española hasta diciembre de 2005.
Es
la primera estación de estas características
que opera en la Unión Europea y la tercera en el ámbito
mundial en la que el hidrógeno se produce en la propia
estación mediante la transformación de gas natural.
La inversión total del proyecto asciende a 2.000.000
euros.
La
estación de servicio, compuesta por una planta de producción
de hidrógeno, un sistema de almacenamiento y un surtidor
de llenado rápido, con los sistemas de seguridad y
control, ocupa una superficie de 1.100 m2 y está situada
en las cocheras de Fuencarral de la EMT.
Cada
una de las empresas que del Grupo esH2 aporta su experiencia
especifica.
Gas Natural SDG y Repsol YPF producen el hidrógeno
en la propia estación de servicio mediante una micro
planta de conversión de vapor a partir de gas natural.
Air Liquide ha desarrollado con tecnología
propia el surtidor de llenado rápido, capaz de recargar
cada autobús en 15 minutos y ha instalado unos semi-remolques
para el almacenamiento del hidrógeno en la estación.
Por
su parte, la EMT, promotora del proyecto, ha habilitado
las infraestructuras necesarias para el funcionamiento de
la estación, así como de la obra civil y
el llenado de depósitos de hidrógeno de los
autobuses.
El Grupo esH2 proporciona a la EMT el asesoramiento
y apoyo necesarios en los aspectos tecnológicos, de
seguridad y de calidad, del suministro del hidrógeno.
Esta
iniciativa se inscribe dentro de los proyectos europeos
CUTE (Clean Urban Transport for Europe ) y CITYCELL,
cuyo objetivo es demostrar la viabilidad y las ventajas del
hidrógeno como combustible para el transporte público
urbano.
Estos proyectos se desarrollan en doce ciudades europeas,
siendo Madrid la primera de la Unión Europea en la
que van a circular estos autobuses ecológicos equipados
con un sistema de celda de combustible alimentada con hidrógeno.
La
puesta en marcha de este proyecto constituye un paso más
hacia un transporte más limpio por sus ventajas ambientales.
Los autobuses eléctricos con pilas de combustible alimentadas
con hidrógeno contribuyen a la reducción de
las emisiones contaminantes a la atmósfera, ya que
el único subproducto que se genera es vapor de agua.
Además, la contaminación acústica también
se reduce sensiblemente.
Este tipo de autobuses contribuye a la consecución
de los objetivos del Protocolo de Kyoto mediante la
reducción de emisiones de CO2.
Los expertos auguran que la implantación masiva a costos
competitivos de la tecnología del hidrógeno
y de la celda de combustible se producirá dentro de
unas décadas, dado el grado de desarrollo que se observado
en los últimos tiempos.
Islandia
se adelanta a los desarrollados
"Con el tiempo, lo que está sucediendo
en Islandia pasará en el resto del mundo, ya que el
hidrógeno es el combustible del futuro, rendidor y
amigable con el medio ambiente'', dijo el ministro de Industria
de Islandia, Valgerdir Sverrisdottir, durante la
inauguración de la primera estación
de servicio de hidrógeno en Islandia. El
funcionario cargó el combustible a la Mercedes Benz
Sprinter que la Unión Europea (UE)
subvencionó a modo de prototipo.
Los principales socios del proyecto europeo son el ministerio
de Industria (http://government.is/interpro/ivr/ivreng.nsf/pages/index.html),
y las empresas Islandic New Energy, la DaimlerChrysler,
Norsk Hydro y Royal Dutch Shell.
La UE decidió encargar el tema a Islandia porque
el 90 por ciento de la electricidad del país es generada
por fuentes geotérmicas, y para ello contribuyó
con 2,8 de los siete millones de euros que prevé el
presupuesto para el proyecto.
En agosto, tres autobuses DaimlerChrysler alimentados
por hidrógeno empezarán a ser testeados durante
dos años en Reykjavik, la
capital islandesa. Cada vehículo tendrá
una autonomía de alrededor de 200 kilómetros
por tanque. En el mes de mayo que viene, se inaugurará
otra estación servicio de hidrógeno en el puerto
alemán de Hamburgo y, luego, tendrán la suya
varias ciudades de Holanda, España, Gran Bretaña,
Bélgica y Suecia.
“Es un paso importante en el camino por lograr
que el hidrógeno se convierta en un combustible viable.
Creemos que, con el tiempo, su aporte será significativo
en materia de medio ambiente y energía mixta'',
dijo el vicepresidente de la comisión de directores
de la Royal Dutch Shell, Jeroen van der Veer.
“Sin embargo, ninguno de nosotros espera que
el éxito llegue de la noche a la mañana. Llevamos
años investigando y todavía estamos empezando”.
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