Sr.
Presidente de la Nación Argentina
Dr.Néstor Kirchner
De
nuestra mayor consideración:
Tenemos el agrado de dirigirnos a Ud. con el propósito
de hacerle llegar un documento suscripto por más de
300 organizaciones sociales de la Argentina en el que expresamos
nuestra oposición a la ratificación del Acuerdo
Nuclear con Australia.
Las
organizaciones abajo firmantes queremos hacerle conocer nuestra
preocupación acerca de la decisión pendiente
en el Congreso de la Nación del "Acuerdo sobre
Cooperación en los Usos Pacíficos de la Energía
Nuclear" firmado.
Este
Acuerdo es violatorio de la Constitución Nacional porque
reconoce implícitamente la posibilidad de que Australia
solicite a la Argentina el tratamiento de residuos radiactivos
en territorio nacional. Debemos velar por el estricto cumplimiento
del Artículo 41 de la Constitución Nacional,
ya que al hacerlo además de respetar la ley y los derechos
constitucionales también estaremos minimizando el enorme
riesgo que significa el transporte y tratamiento de residuos
altamente radiactivos en territorio nacional.
Además,
si esto ocurriese, estaríamos generando un precedente
para que nuevos proyectos y acuerdos similares sean puestos
en vigencia en el futuro, y la Argentina se transforme en
el destino de la basura nuclear que producen otros.
En
momentos como los actuales, donde la seguridad mundial está
en crisis, la Argentina no se merece que por culpa de un Acuerdo
todos debamos aceptar el ingreso y transporte de residuos
altamente radiactivos.
Le
recordamos que el reactor nuclear que INVAP reemplazaría
en Sydney (Australia)
estuvo en la mira de un grupo terrorista desactivado por la
policía de Nueva Zelanda, y que el posible uso de aviones
contra instalaciones y transportes de material radiactivo
torna inefectiva cualquier medida de protección.
Un
avión con más de 5,4 toneladas, a más
de ocho kilómetros de distancia del aeropuerto de partida,
tiene una probabilidad de penetración del cemento de
las instalaciones de tratamiento de residuos radiactivos del
100% (si
el espesor es de 47,52 centímetros) y
del 83% (si el espesor es de 60,96 centímetros).
El impacto deliberado (o accidental)
de un Boeing 747 con 397 toneladas de peso, una velocidad
de 252,8 m/s, 216.840 litros de combustible y una energía
cinética de 12.680 MJ sobre las instalaciones que tratarían
los residuos radiactivos procedentes de Australia u otros
países, en Ezeiza, tendría resultados catastróficos.
¿Necesitamos exponernos a estos riesgos?
Le recordamos, Sr. Presidente, que las operaciones de venta
de reactores nucleares (e
incluso la venta ya acordada del reactor de INVAP a Australia)
pueden concretarse sin que deba aprobarse este u otros Acuerdos
que nos transforman, innecesariamente, en receptores de residuos
radiactivos extranjeros.
Le recordamos además que un proyecto archivado tras
la aprobación de la Constitución de 1994, el
Proyecto "Kilovatio Limpio", pretendía vender
centrales nucleares a otros países y recibir definitivamente,
como parte de la oferta, la totalidad de los residuos radiactivos
que produjesen los reactores nucleares construidos por INVAP.
El Acuerdo que está bajo tratamiento en el Parlamento
no solo viola la Constitución, sino que intenta habilitar,
mediante un Acuerdo
(que estaría por encima de las leyes nacionales)
una nueva versión del proyecto "Kilovatio Limpio".
Aunque en la nueva versión los residuos vendrían
"para tratamiento" y no para "almacenamiento
final", la violación constitucional es la misma
y los riesgos mucho mayores.
Las organizaciones firmantes solicitamos, acorde a la declaración
adjunta del 7 de diciembre de 2002, que se revise dicho acuerdo
para eliminar toda posibilidad de que Argentina se haga cargo
de residuos nucleares extranjeros, lo que viola la Constitución
Nacional que este nuevo gobierno ha jurado defender y acatar.
La convalidación de este Convenio tendría consecuencias
graves para la seguridad nacional, ya que Argentina no está
preparada para enfrentar los actos terroristas asociados al
tráfico de residuos radiactivos de alta actividad,
ni las imprevisibles consecuencias de un accidente radiactivo
de magnitud.
Este Acuerdo instalará el precedente necesario para
que negocios similares puedan desarrollase en el futuro y
convertir a la Argentina en un país procesador y receptor
de residuos nucleares a gran escala.
Este
Acuerdo representa el primer paso para convertir a la Argentina
en el repositorio nuclear del planeta. No creemos que este
sea el futuro que Usted y su nuevo gobierno aspiran para la
Argentina.
Por los fundamentos expuestos en la Declaración y en
esta nota reclamamos que el Poder Ejecutivo Nacional retire
del Congreso Nacional dicho Acuerdo y adopte con el gobierno
de Australia un nuevo Acuerdo que no viole el Artículo
41 de la Constitución Nacional, y que excluya, por
lo tanto, el ingreso de residuos radiactivos de ese país
a la Argentina.
Dicha jurisprudencia que se intenta violar es hoy internacionalmente
conocida como "la ley de los patagónicos",
fruto de las memorables jornadas y marchas de junio de 1996
contra la instalación del repositorio nuclear de Gastre
y el ingreso de residuos radiactivos al país, que usted
sin duda y con más razón, sabrá comprender
y defender.
Insistir en la aprobación del texto actual del referido
Acuerdo Nuclear sólo agregará más resistencia
ciudadana y mayor ilegitimidad a dicho acuerdo.
Esperamos que comprenda este reclamo y corrija, el grave error
cometido por la administración del Gobierno del Dr.
Fernando de la Rúa.
Estamos a su disposición para ampliar toda la información
que pueda Usted solicitar sobre este tema, incluidos especialistas
de distintas Universidades argentinas y centros de investigación,
y aprovechamos para saludarlo muy atentamente.
(Firma más de 300 organizaciones)