Luego de más de un año de intentos para
lograr la ratificación definitiva del Acuerdo Nuclear
con Australia y habiendo concluido el periodo de sesiones
ordinarias en el Congreso Nacional, queremos enfatizar que:
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No han podido forzar a la opinión pública a
aceptar un Acuerdo que es violatorio de la Constitución
Nacional y de la Constitución de la Provincia de Buenos
Aires;
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No han podido convencer a la opinión pública
de que debe aceptar el ingreso de residuos radiactivos, luego
de que por años la ciudadanía se ha opuesto
a ello y se ha legislado en el sentido contrario al ingreso
de basura nuclear;
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No han podido convencer a los legisladores, muchos de ellos
del partido oficialista, sobre las "bondades" de
un Acuerdo, que además de ilegal, es inconveniente
para el Estado Nacional;
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No han podido aprobar un Acuerdo que significará un
cambio radical en la posición de nuestro país
con relación a la oposición de los demás
países del Cono Sur, acerca de los transportes marítimos
de sustancias altamente radiactivas.
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No han podido demostrar que este Acuerdo no tenga otro objetivo
que darle cobertura legal a una maniobra realizada por una
empresa y planeada para que pasara desapercibida ante la opinión
pública y demás organismos del Estado.
Por estas razones, y porque a través de este Acuerdo
la Argentina se compromete y avala una mala política
australiana en el manejo de sus residuos nucleares, es que
reclamamos al Poder Ejecutivo a que adopte la decisión
de retirar del Parlamento dicho Acuerdo y encomiende una nueva
negociación con Australia con el objeto de alcanzar
un Acuerdo de Cooperación que no sea violatorio de
la Constitución Nacional.
No puede el actual Gobierno Nacional perseverar en el grave
error cometido por el gobierno de Fernando de la Rua y pretender
seguir forzando a la opinión pública, a las
autoridades y a los legisladores. Intentar ratificar este
Acuerdo bajo presión y apostando a que la oposición
pública decaiga con el tiempo sólo sumará
más ilegitimidad al mismo y generará mayor resistencia
aún. Apelamos a que la oposición pública
demostrada en estos meses sea suficiente como para que el
Gobierno Nacional entienda el mensaje y asuma lo que la población
reclama.
Esperamos que el Presidente Eduardo Duhalde comprenda nuestro
mensaje y este reclamo que ha crecido en todo el país.
Chascomús, Provincia de Buenos Aires, 7 de diciembre
de 2002