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Día Nacional del Petróleo:
Repsol -YPF se queda con la parte del león

 

 

Como ocurrió con otros descubrimientos, el hombre buscaba una cosa y halló otra muy importante. El feliz equívoco se produjo el 13 de diciembre de 1907 en Comodoro Rivadavia, Chubut: una comisión técnica exploraba por agua y dio con petróleo u “oro negro”. La Patagonia se hizo más apetecible, pero el grueso de su población siguió bastante pobre, como hasta hoy. Pasaron los contratos con la California, sobre el final del segundo gobierno peronista; los aún peores de la época frondicista –que posteriormente anuló Arturo Illía-; y los que siguieron durante dos dictaduras militares y gobiernos civiles sin reservas patrióticas.


Hoy Repsol-YPF se queda con la parte del león, al menos hasta que un gobierno nacional recupere esos recursos naturales petrolíferos y gasíferos, más los miles de puestos de trabajo perdidos.


La decepción de los genios


Los empleados de la Delegación General de Minas, Hidrología y Geología que en diciembre de 1907 rastreaban agua en Comodoro Rivadavia, bajo la dirección del ingeniero Julio Krause, no sospechaban que sus perforaciones harían saltar chorros de crudo.


Pero una vez que el descubrimiento fue un hecho, se alegraron de que esa creciente actividad desembocara en 1922 en la creación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales
(YPF). Toda esa gente trabajadora y profesional, lo mismo que la figura histórica asociada al petróleo, el general Enrique Mosconi, se hubieran llevado flor de decepción de saber que con el curso de los años aquellos recursos terminarían bajo control de corporaciones multinacionales.
En su etapa final, el golpe mortal fue propinado por Carlos Menem, quien privatizó YPF en 1991 con la colaboración de José Estenssoro y culminó esa tarea en 1999, cuando los españoles de Repsol ampliaron a 98 por ciento su dominio accionario de la ex compañía estatal.


Naturalmente, esa enajenación menemista no resta méritos privatizadores a sus precursores ni a sus continuadores. Entre los primeros estuvo Raúl Alfonsín y su "Plan Houston" de cesión de áreas de YPF. Entre los segundos, Fernando de la Rúa y su extensión por diez años de la concesión a Repsol de los yacimientos de Loma de la Lata, en Neuquén; y Eduardo Duhalde, quien por decreto autorizó al cartel petrolero a no liquidar en Argentina el 70% de los dólares de sus exportaciones.


La duda persiste sobre qué hará Néstor Kirchner. Durante su campaña electoral y en los siete meses de gestión no ha tomado ninguna medida que afecte a los pulpos petroleros. La argentinidad de la que hace gala en sus discursos no brilla con el mismo artificio en los campos petroleros. Los memoriosos dicen que a lo largo de sus gobernaciones en Santa Cruz cultivó espesos vínculos con esos empresarios, consolidados con las regalías abonadas a la caja provincial. De allí procedieron los más de 500 millones de dólares girados por Santa Cruz a bancos estadounidenses y suizos antes del "corralito bancario" de 2001.


La número uno


YPF fue prácticamente imbatible como empresa número uno por facturación, exportaciones, ganancias y número de personal. Al cabo de la privatización, todas las partes positivas de ese pasado quedaron en manos españolas y las negativas fueron transferidas al país, en particular a las provincias que heredaron mayor número de despedidos. Aún hoy, los directivos de Repsol-YPF siguen exigiendo al poder político más ventajas para sí y más palos para los desocupados que suelen cortar rutas o bloquear sus destilerías.


Todos estos años fueron de ingentes ganancias, incluso aquellos ejercicios como el de 2002 cuando la plana mayor empresaria lloró con lágrimas de cocodrilo por la pesificación. Ese año de tantas quejas, Alfonso Cortina
-el jefe máximo de Repsol YPF- reconoció desde Madrid ganancias por 2.096 millones de dólares en todo el mundo, de las cuales 1.100 millones provenían de Argentina. Y aún se quejaba, con la comprensión de los medios domesticados a tantos euros por aviso.


Los resultados en cuanto a utilidades netas de la empresa en la Argentina fueron los siguientes:


-1998, 1.535 millones de dólares

-1999, 1.535 millones de dólares

-2000, 854 millones de dólares
(2.292 millones en todo el mundo)

-2001, 1.142 millones de dólares en los primeros nueve meses.

-2002, 1.114 millones de dólares
(2.096 millones en todo el mundo)


Como se advierte, los balances indican un empinamiento de los beneficios. Según los datos de 2001, obtiene el 61 por ciento de su producción de pozos argentinos, de donde extrae cada día 460 mil barriles de petróleo y 49 millones de metros cúbicos de gas natural.


Los dueños de la compañía son los bancos españoles La Caixa y el Bilbao Viscaya, con leve predominio del primero tras una ampliación de su participación. Otra porción de la torta es del fondo estadounidense de inversión Brandes, de California, que pagó 1.636 millones de dólares a principios de 2003 para controlar el 9,36 por ciento de las acciones.


Conquistadores de oficio


Los españoles tienen su experiencia en el oficio de conquistar y devastar tierra latinoamericana. Quedará para los historiadores una opinión comparativa más fundada entre la obra depredadora de Hernán Cortés y los desembarcos actuales de Alfonso Cortina
(REPSOL), Rodolfo Martín Villa (ENDESA), César Alierta (TELEFONICA), Emilio Ybarra (BBVA) y Emilio Botín (Banco Santander).


Una coincidencia sugestiva es que los conquistadores de caballo y espada terminaron con unos 70 millones de indígenas. Los actuales ejecutivos determinaron la represión y encarcelamientos de mapuches del sur de Chile, afectados por represas de Endesa; la contaminación de comunidades mapuches en Neuquén y, peor aún, las muertes de 80 personas en Bolivia. Este último fue el saldo de la intervención del Ejército contra aymaras y kollas, tratando de asegurar el proyecto de Repsol y sus socios de British Gas para exportar el gas de Bolivia hacia California pasando por puertos chilenos.


Aunque Argentina aporta algo menos de la mitad de la producción de crudo y gas de la empresa española, otras plazas están ganando creciente importancia para Cortina y sus inversores. Alguno se frustró, como el de Bolivia, a causa del derrocamiento del presidente amigo Gonzalo Sánchez de Lozada. Pero Repsol sigue adelante con aires imperiales en Brasil, Bolivia, Chile, Perú, Ecuador y Venezuela, entre otros países latinoamericanos. También está asociado a Amoco en el centro de Estados Unidos y explota yacimientos en Libia, Irán e Indonesia.


El acompañamiento que el gobierno de José María Aznar hizo del contingente militar norteamericano en Irak no fue ajeno a los intereses de Repsol. Es que durante el gobierno de Saddam Hussein se habían interrumpido sus operaciones en señal de disgusto por nuevos impuestos estatales. Los españoles están entre los incondicionales de George Bush que -lo mismo que British Petroleum y British Gas- presionan para que los negocios y contratos en el país árabe se repartan exclusivamente entre gobiernos y compañías que secundaron la invasión.


Los campos petrolíferos de Irak pueden ser el banco de pruebas para una futura megafusión donde Repsol terminaría adquirida por British Petroleum-Amoco, que ocupa el tercer lugar en el ranking mundial de los pesos pesados petroleros detrás de Exxon y Shell. Al fin de cuentas, Repsol-YPF, pese a todo lo que robó por estas tierras, no logra ascender desde el séptimo lugar a escala mundial.


Si esa absorción se concretara habrá otra coincidencia entre viejos y nuevos conquistadores. Al final del camino éstos habrán trabajado como aquellos, para que ingleses, franceses, prusianos y holandeses, fueran los dueños de Europa y buena parte del mundo.


Clama por sangre piquetera


Repsol-YPF no es la única que bombea riquezas hacia sus cuentas bancarias de la City y el exterior. También lo hacen su controlada Astra y otras como Pan American Energy
(PAE), Pecom Energía (actual Petrobras, estatal brasilera), Chevron, Tecpetrol (Techint), Total Austral (Francesa), Vintage Oil, Sipetrol y Pluspetrol, según el ranking de producción de 2002 publicado por la revista Petrotecnia.


Los españoles tenían adjudicaciones hasta 2017 pero en algunos yacimientos, como Loma de la Lata
(Neuquén), logró una extensión de diez años. Lo consiguió en 2000 durante el gobierno de la Alianza y mediante la intervención del gobernador Jorge Sobisch. El decenio le dará ganancias adicionales por 40 mil millones de dólares y sólo pagó 300 millones al fisco.


Alfonso Cortina no puede quejarse de los políticos argentinos. En 1999 visitó el país en vísperas de las presidenciales y se reunió con Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde y Domingo Cavallo. Salió exultante de las entrevistas porque ninguno objetaba la adquisición total de YPF por Repsol, que ampliaba su control al 98 por ciento del paquete accionario.


El 4 de abril, en vísperas de los últimos comicios, Cortina declaró a la junta de accionistas reunida en Madrid que "no hay riesgo con ninguno de los candidatos".


Fue bien explícito: "ningún candidato a la presidencia ha contemplado una actuación que cambie las condiciones de trabajo de nuestra compañía".


Voraces, los capitales españoles siguen demandando aumentos del precio del gas en boca de pozo, como lo reiteró Cortina en noviembre último, cuando llegó a Buenos Aires acompañando a la pareja real española.


Sus reclamos no terminan allí. En una ceremonia realizada con motivo del día del petróleo, un directivo de Repsol-YPF urgió al gobierno a adoptar una línea de mano dura contra los piqueteros. Ernesto López Anadón
-a la vez, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas- repudió "a los grupos que, escudándose en urgencias sociales que sufre gran parte de la población, han hecho de la intimidación pública un medio de vida que usufructúan en beneficio propio".


Aludía a los desocupados de General Mosconi y Tartagal
(Salta), siendo que allí la política privatizadora de su empresa desembocó en represión y causó las muertes de Aníbal Verón (2000), Orlando Justiniano y Alejandro Gómez (2000), Carlos Santillán y Oscar Barrios (2001).


Los dueños del petróleo quieren mejorar sus balances y claman por derramamiento de sangre piquetera, deseosos de que el temor paralice las movilizaciones. La realidad indica que no es posible parar las protestas en ciudades como General Mosconi y Cutral-Co, donde la desocupación trepa al 50 por ciento, convirtiendo en pobres a los pobladores que viven sobre verdaderas minas de oro negro y gas.


Emilio Marín
www.laarena.com.ar


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Editor: Hernando Albornoz. Editado en Buenos Aires, República Argentina. Las notas firmadas no necesariamente reflejan la opinión del editor. Prohibida su reproducción total o parcial (Ley 17.319)

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