Las
poblaciones indígenas Wichí, Quom y Mocoví,
y otros antiguos pobladores del bosque chaqueño, están
siendo despojados de sus tierras y bosques en forma sistemática.
El gobierno de la provincia del Chaco tiene dos instrumentos
para llevar adelante esta práctica genocida.
En primer lugar, la legislatura modificó la Ley de
Bosques 2.386 mediante la inconsulta y retrógrada Ley
N° 5.285. Esta norma facilita los desmontes y la expansión
descontrolada de las fronteras agropecuarias. En segundo lugar,
el gobierno provincial sigue vendiendo tierras fiscales, territorios
indígenas y lugar de vida de antiguos pobladores, para
que se beneficien compradores privados.
Las áreas más afectadas son los Departamentos
Almirante Brown y General Güemes. Este despojo se complementa
con campañas mediáticas de la gobernación
instando a la explotación del monte chaqueño.
De nuevo el gobierno y la legislatura del Chaco, cuyos cargos
son pagados con los impuestos de la gente, facilitan, amparados
en una ilusoria noción de “progreso”, que
personas y empresas privadas se beneficien con la compra de
tierras fiscales cubiertas de bosque, las desmonten, y luego
planten soja, algodón y otros.
No les importa que la venta de las tierras indígenas
y el desmonte prive a sus habitantes ancestrales de plantas
medicinales, alimentos naturales y ambientes nativos. No les
importa que los nuevos cultivos plantados sobre tierras arrasadas
sean el primer paso hacia futuros desiertos. No les importa
que las comunidades indígenas sufran más enfermedades
y muerte.
En el Chaco, las tragedias de su interior ocurren lejos de
las ciudades y de los medios de comunicación. Después
que gendarmería, policías y civiles armados,
asesinaran en 1924 a unos 200 indígenas en El Aguará,
en lo que se conoce como la matanza de Napalpí, el
genocidio se ha vuelto legal, casi silencioso e institucionalizado.
En nombre del llamado progreso (y
del enriquecimiento de unos pocos) van cayendo
los árboles del Chaco, y con ellos las vidas, la salud
y los sueños de los indígenas que siempre lo
habitaron.
Es preciso reclamar a través de cartas, fax o e-mail,
a las autoridades del gobierno de la provincia del Chaco y
a su Legislatura.
Para evitar el genocidio de pueblos indígenas es urgente
obtener:
1) Que se derogue la Ley N° 5.285 y se suspenda por lo
tanto indefinidamente su pretendida reglamentación.
2) Que se suspenda indefinidamente la venta de tierras fiscales
con bosques y otras formaciones vegetales nativas, y sean
devueltas a las comunidades indígenas para que ellas
puedan seguir viviendo sustentablemente del bosque.
3) Que el Gobierno y la Legislatura del Chaco dejen de violar
el Artículo 37 de la Constitución de esa provincia,
el Artículo 75 Inciso 17 de la Constitución,
y la Convención 169 de la Organización Internacional
de Trabajo, y que en un marco de real respeto den participación
a las comunidades indígenas, a los antiguos pobladores
del Chaco y a las organizaciones acompañantes en toda
legislación o medida que afecte sus derechos.
A continuación, se presenta un modelo de carta con
la solicitud a las autoridades y distintas direcciones a donde
enviarlas.
MODELO DE CARTA
Sr. Gobernador del Chaco
Roy Abelardo Nikich
Tel: 03722-423 786 Fax 03722- 448 002
Email: gobernador.chaco@ecomchaco.com.ar
Sr. Ministro de la Producción
Hugo Morand
Tel: 03722-448 031 Fax: 03722-431 469
E-mail: minproduccion@ecomchaco.com.ar
Sr. Presidente Cámara de Diputados
Carlos Urlich
Tel: 03722-444 636
E-mail: diputado.urlich@ecomchaco.com.ar
Tomamos conocimiento que la legislatura de la provincia del
Chaco y su gobierno aprobaron la ley 5.285 que modifica la
Ley de Bosques 2.386. Esta modificación, en particular
la de su Artículo 19, facilita los desmontes y la destrucción
del bosque nativo, sobre todo en los Departamentos Almirante
Brown y General Güemes. Dicha ley fue aprobada sin consultar
a las comunidades indígenas, y es por lo tanto una
abierta violación al Artículo 37 de la Constitución
de la provincia del Chaco, al Artículo 75 Inciso 17
de la Constitución Nacional, y a la Convención
169 de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT).
Esta última Convención, le recuerdo,
está por encima de las leyes de su provincia y de las
leyes nacionales. Sabemos además que ignorando este
hecho la provincia pretende reglamentar ahora la inconsulta
Ley 5.285, lo que agrava la ilegalidad del proceso.
Al mismo tiempo el gobierno del Chaco continúa la venta
de las tierras fiscales que contienen bosque nativo chaqueño,
ignorando que son el territorio de comunidades indígenas
y antiguos pobladores que vienen utilizando el monte sin destruirlo.
Esta venta de tierras conforma un inadmisible despojo del
ancestral patrimonio indígena, y una nueva e inadmisible
violación a la Constitución del Chaco, a la
Constitución de Argentina y a la Convención
167 de la OIT.
Le recuerdo que los ambientes autóctonos del chaco
seco son únicos, y que una vez perdidos no se podrán
recuperar. Sus bosques, con los cuales conviven sustentablemente
las comunidades indígenas y antiguos pobladores, están
adaptados a la “isla de calor de Prohaska”, uno
de los sitios más calientes de la América Latina
(isoterma de los 47°C). En estos ambientes
de gran biodiversidad los suelos, que han sido fabricados
durante milenios por el bosque, son especialmente frágiles.
Usted debe saber que sus índices humogénicos
son muy bajos, y sus índices humolíticos, por
el contrario, muy altos.
En otros términos, lo mejor que puede sostener un suelo
chaqueño es bosque chaqueño. Solo estos bosques
pueden soportar las extremas condiciones ambientales de la
región sin que sea necesario replantar ni regar. A
esos suelos se los puede abrir a la producción, claro,
pero ningún cultivo es sustentable ni fabrica nuevo
suelo. Con los años, tras el desmonte inicial y las
sucesivas campañas agrícolas, estos lugares
se transformarán poco a poco en desiertos. El actual
cambio climático, que ha inducido períodos estivales
más cálidos e impredecibles sequías,
agravará el desastre iniciado por el ser humano.
Cuando el bosque queda eliminado por personas y empresas,
las poblaciones indígenas y algunos antiguos pobladores
de la región ya no pueden obtener sus plantas medicinales
nativas, sus alimentos naturales, sus materiales de construcción,
y el benéfico efecto del bosque. Comienza entonces
su lenta agonía. La falta de medicamentos naturales
y de otros productos nativos aumenta el número de enfermos
y la cantidad de muertes. Sería interesante que el
Sr. Gobernador y sus Ministros supieran la gran cantidad de
especies nativas que emplean los pueblos originarios. Es un
conocimiento ancestral indispensable para los indígenas
del Chaco, y para todos los habitantes de Argentina.
El mayor desmonte que se producirá como consecuencia
de la Ley 5.285 y la inaceptable venta de tierras fiscales,
tierras que pertenecen genuinamente a territorio indígena,
hará desaparecer bosques únicos y con ellos
los medicamentos naturales y alimentos fundamentales para
las comunidades nativas. El mayor número de enfermos
y de muertes que producirán estos faltantes acelerará
el genocidio de los pueblos originarios.
Es irónico que en 2004, cuando se cumplen los primeros
80 años de la matanza de Napalpí (1924),
donde gendarmes, policías y civiles armados asesinaron
a 200 indígenas, niños, mujeres embarazadas,
adultos y ancianos, la sombra del genocidio vuelva a aparecer.
Solo que bajo formas legales (una ley)
y administrativas (la venta de tierras fiscales).
Pero a diferencia de 1924, la comunidad nacional e internacional
está atenta, y no soporta que se violen derechos humanos
fundamentales. Porque de eso se trata Sr. Gobernador y Sres.
Legisladores, de verdaderas violaciones a los derechos humanos.
Por todo lo anterior solicitamo:
1) Que se derogue la Ley N° 5285 y se suspenda por lo
tanto indefinidamente su pretendida reglamentación.
2) Que se suspenda indefinidamente la venta de tierras fiscales
que contengan bosques y otras formaciones vegetales nativas,
y sean devueltas a las comunidades indígenas para que
ellas puedan seguir viviendo sustentablemente del bosque.
3) Que el Gobierno y la Legislatura del Chaco dejen de violar
el Artículo 37 de la Constitución de esa provincia,
el Artículo 75 Inciso 17 de la Constitución,
y la Convención 169 de la Organización Internacional
de Trabajo, y que en un marco de real respeto den participación
a las comunidades indígenas y a los antiguos pobladores
del Chaco en toda legislación o medida que afecte sus
derechos.
Sin otro particular lo saluda muy atentamente.
(A
continuación colocar: 1. Firma de la persona o institución
firmante. 2. Nombre completo, y de ser posible, tipo y número
de documento de identidad. 3. Provincia o Estado, y 4. País)
(Fin
de la carta)
NOTA:
es importante para el éxito de la campaña que
remitan copias de las cartas, fax o e-mail que escriban al
gobierno, a las siguientes direcciones:
Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM)
Casilla de Correo 83, Correo Central.
(5000) Córdoba, Argentina.
Tel: +54-351-4557710 y 4551441 (Particular)
Tel: +54-351-4690282 (FUNAM)
Fax +54-351-4557710
Radioaviso: Tel +54-351-4521313 (mensaje para Clave
2521)
E-mail: montenegro@funam.org.ar
Web: www.funam.org.ar.