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La
FAO apoya la biopiratería de las multinacionales
A
través de una nota entregada al Director General de
la FAO en Roma, cientos de organizaciones de la Sociedad Civil
denunciaron que el último informe anual de la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO), es una vergonzosa pieza de marketing de
la industria biotecnológica.
El texto “La biotecnología agrícola: ¿una
respuesta a las necesidades de los pobres?” fue presentado
públicamente el 17 de mayo, y en pocas semanas más
de 650 Organizaciones de la Sociedad Civil y 800 personas
de mas de 80 países del mundo, han elaborado y apoyado
esta Carta Abierta que condena enérgicamente la parcialidad
del mismo. Entre los adherentes se encuentran muchas organizaciones
campesinas e indígenas, movimientos sociales y científicos.
El informe pasa por alto los impactos sobre la salud, el ambiente,
la economía y la agricultura campesina, que han tenido
los cultivos manipulados genéticamente para brindar
a los mismos un apoyo que no se sostiene con ninguna evidencia.
Aunque la FAO menciona que la ingeniería genética
está dominada por las corporaciones, “pasa por
alto el hecho de que una sola compañía, Monsanto,
domina con su tecnología el 90% del área mundial
cultivada con transgénicos”, denuncian las organizaciones
sociales. No sorprende entonces que el informe haya sido recibido
con entusiasmo por parte de la industria y otros grupos que
impulsan esta tecnología bajo el pretexto de que solucionará
el hambre en el mundo.
Por otro lado, cambiando radicalmente la posición adoptada
en el año 2000, la FAO parece apoyar en este informe
la implementación de la llamada “tecnología
Terminator”, que produce plantas con semillas estériles
impidiendo a los agricultores guardar y reutilizar la semilla
cosechada.
“Consideramos que la FAO ha roto el compromiso que tenía
con la sociedad civil y las organizaciones campesinas, de
realizar consultas en los temas que nos preocupan a todos.
Las organizaciones de agricultores, campesinos y de la sociedad
civil nos reuniremos y consultaremos en los próximos
meses qué acciones vamos a tomar”, advierte la
Carta Abierta.
La nota de repudio fue entregada en la sede de la organización
en Roma y significa el inicio de un proceso por el cual las
Organizaciones de la Sociedad Civil se replantearán
su relación con la organización internacional
de aquí en más.
“Para aquellos de nosotros que consideramos a la FAO
una institución con la que se podía tener relación,
y como un foro para debatir esos temas y avanzar en ellos,
esto es un revés tremendo” señala el documento.
“El informe aleja a la FAO de la búsqueda de
la soberanía alimentaria y de las necesidades reales
de los agricultores y campesinos del mundo, y es una puñalada
por la espalda a los agricultores, campesinos y a los pobres
de zonas rurales, a quiénes la FAO tiene el mandato
de apoyar”.
Al contrario de lo que propone la FAO, los cultivos transgénicos
no combaten el hambre en el mundo. “La solución
pasa por políticas distributivas más justas,
combinadas con tecnologías sustentables, basadas en
el conocimiento campesino”, afirma.
A pesar de que la contaminación genética está
dañando el corazón mismo de los centros mundiales
de diversidad de los cultivos, la FAO deja este hecho de lado
sin prácticamente mencionarlo. Para los pueblos que
crearon la agricultura esto constituye una agresión
contra su vida, contra los cultivos que produjeron y desarrollaron
y contra su soberanía alimentaria.
Las organizaciones calificaron al documento de “sumamente
tendencioso” y de ser una “vergonzosa herramienta
de relaciones públicas para la industria biotecnológica”.
Por otra parte, el informe “levanta serios cuestionamientos
a la independencia e integridad intelectual de una importante
agencia de Naciones Unidas”.
“Es inaceptable que FAO respalde la necesidad de propiedad
intelectual de las corporaciones. Esto implica el apoyo a
la biopiratería corporativa, puesto que los recursos
genéticos que las corporaciones buscan patentar provienen
del trabajo de mejoramiento que han hecho los agricultores
durante miles de años”, sostuvo.
+ Más de 650 organizaciones y 800 personas avalan esta
carta con sus firmas: el texto completo de la carta puede
verse en el siguiente sitio:
http://www.grain.org/go/fao-es
+ La nota de prensa de la FAO sobre su informe, del 17 de
mayo pasado, puede leerse en:
http://www.fao.org/newsroom/es/news/2004/41714/index.html
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