Once militantes de la organización ambientalista internacional
Greenpeace protestaron frente a la sede de Industrias Nucleares
Brasileñas (INB),
encadenados y portando el símbolo de la radiactividad.
"Basta de la aventura nuclear", decía una
banderola enarbolada por los voluntarios, que además
distribuyeron folletos en que motivos de la protesta a los
funcionarios de las INB, en Río de Janeiro, Brasil.
Tres de los manifestantes de ese movimiento ecologista fueron
conducidos a una estación de la policía, afirmó
Gladis Eboli, portavoz de la entidad.
De acuerdo con Eboli, la protesta fue decidida luego de que
el ministro de Ciencia y Tecnología, Eduardo Campos,
declaró la semana pasada que el gobierno brasileño
destinará varios miles de millones de dólares
para la construcción de cinco centrales nucleares,
y continuará proyectos para producir uranio enriquecido
y submarinos nucleares.
El 82,3% de los brasileños está en contra de
la construcción de centrales nucleares, declaró
Sergio Dialetachi, coordinador de la campaña de energía
de Greenpeace, citando un sondeo del Instituto de Estudios
especializado.