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Latinoamérica
también sufre los efectos del CC

En las últimas tres décadas, el ambiente en
América Latina ha sufrido un creciente deterioro. Ahora,
en vista de los problemas ambientales, las estrategias de
desarrollo sostenible gozan de creciente aceptación.
Tal la conclusión a la que llega el investigador Hartmut
Sangmeister en un estudio que acaba de publicar el Instituto
de Estudios Iberoamericanos, con sede en Hamburgo. "Un
inventario de las estrategias nacionales de desarrollo sostenible
demuestra, no obstante, que la letra y la aplicación
práctica difieren aún en muchos países",
acotó Sangmeister.
En el III Informe Global sobre el Medio Ambiente (GEO
3), del Programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (PNUMA), publicado
en 2002, América Latina no salió muy bien parada.
En el estudio se llegó a la conclusión de que
en las pasadas tres décadas, la situación ambiental
en América Latina y el Caribe empeoró continuamente.
Las principales causas fueron el crecimiento demográfico,
la creciente desigualdad en la distribución del ingreso,
deficiencias en la planificación de uso del territorio
–sobre
todo en las ciudades– y la persistente
dependencia de muchas economías de la explotación
de los recursos naturales.
De acuerdo con GEO 3, en América Latina se registra
más del 40% de la pérdida mundial de bosques
naturales. Más de 300 millones de hectáreas
ya están degradadas en la región y casi el 30%
de los arrecifes coralinos en el Caribe están amenazados
de desaparecer.
En las ciudades, donde vive el 75% de la población
latinoamericana, la población está expuesta
a serios peligros para la salud, particularmente por la contaminación
del aire y del agua y una deficitaria eliminación de
residuos.
Por si fuera poco, la región es azotada cada vez más
por severas catástrofes naturales, que posiblemente
se deban a cambios climáticos y que afectan sobre todo
a las capas de población más pobres en las ciudades.
No hay otra posibilidad que el desarrollo
sustentaible
En cooperación con el Observatorio del Desarrollo de
la Universidad de Costa Rica y otras instituciones latinoamericanas,
en 2003, el PNUMA presentó un informe ambiental sobre
América Latina y el Caribe (GEO-LAC
2003). En él se mencionan las principales
áreas de degradación ambiental.
Las más importantes son: degradación y erosión
del suelo, desertificación, pérdida de bosques,
reducción de la biodiversidad, contaminación
del aire y de aguas, crecimiento incontrolado de las ciudades
y suciedad en las aguas costeras.
No obstante o quizás justamente por ello, dice Sangmeister,
en la región se registra ahora una creciente aceptación
de las estrategias de desarrollo sostenible. Agrega que "grupos
de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales combaten
los comportamientos que dañan el ambiente y exigen
de las autoridades un control efectivo de las disposiciones
ambientales vigentes".
Casi todos los países de la región tienen instituciones
en el ámbito de gobierno para la protección
ambiental y el desarrollo sostenible. Los estándares
de las convenciones internacionales para la protección
del ambiente se han plasmado en programas y estrategias.
"Sin embargo", advierte Sangmeister, "en muchos
lados la letra y su aplicación divergen". Déficit
presupuestarios, pero también la resistencia de grupos
de intereses limitan la implementación de las regulaciones
y la capacidad de imposición de las autoridades ambientales.
América Latina necesita imperiosamente crecer económicamente,
subraya el investigador, "pero decisiva es la calidad
de ese crecimiento". Y "para que el crecimiento
sea sostenible, debe ser desconectado más que hasta
ahora del insumo de materiales y medio ambiente".
Asimismo advierte de la desregulación insensata: "el
desarrollo económico determinado exclusivamente por
fuerzas de mercado no reguladas no puede ser sostenible, porque
las empresas tienden a resistir las regulaciones ambientales,
lo que más logran cuanto más poder de mercado
tienen".
Por ello, concluye, "una política de competencia
que funcione es un elemento esencial para una política
económica orientada hacia la sostenibilidad".
Hartmut Sangmeister es catedrático de economía
del desarrollo en la facultad de Economía y Ciencias
Sociales de la Universidad de Heidelberg. Sus áreas
principales de investigación en los últimos
años han sido: el desarrollo económico y social
de América Latina, los procesos de reforma económica
y la integración regional en el Cono Sur. PK - DW
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